Esta semana he caído… 30 años… qué fuerte…
Y cuantas cosas, y cuantas personas, y cuantas ideas, y cuantos sueños, y cuantas caídas, y cuantas levantadas, y cuantas derrotas, y cuantas victorias, y cuantas decepciones, y cuantas alegrías, y cuantas vivencias, y cuantas aventuras, y cuantos momentos increíbles, y cuantos aprendizajes…
Hoy desde mi experiencia me reafirmo en el camino emprendedor como una maravillosa forma de vida…
Porque toca asumir la responsabilidad de la dirección de tu vida profesional (que es la personal).
Porque está vinculado directamente a la pasión y al entusiasmo (del griego En-theos: dios en ti).
Porque implica saber leer la realidad (si no, caes).
Porque supone crear, innovar y adaptarse.
Porque es disruptivo y no hay límites.
Porque conoces y trabajas con personas de mucho calado.
Porque tus victorias y derrotas son tuyas.
Porque de los errores siempre sacas lecturas y aprendizajes, por la cuenta que te trae.
Porque vives situaciones que te ponen al límite y entrenas al máximo la adaptabilidad.
Porque es un camino de aprendizaje y evolución que no tiene precio.
Porque vives situaciones que te ponen al límite.
Porque es un camino solitario e incomprendido, donde te juntas con otros locos como tú.
Porque asumes rápido que tienes la responsabilidad sobre tu propia vida, sin delegarla en otros.
Porque construyes en vez de esperar a que otros lo hagan por ti.
Porque aprendes a depender menos y a ser mucho más autónomo.
Porque creas riqueza.
Porque trabajas la iniciativa.
Porque aprendes a decidir rápido cuando toca rápido y a decidir despacio cuando toca despacio.
Porque aprendes a trabajar en equipo y a liderar y liderarte mejor.
Porque aprendes a surfear las olas de la vida en vez de enfrentarte a ellas.
Porque disfrutas a tope de tu trabajo (si has elegido con el corazón, claro).
Porque te quejas menos y haces más.
Porque te conviertes en un experto en “solucionar” y en pensar fuera de la caja.
Porque de una manera cuasi milagrosa enfermas poco o nada, jaja.
Porque te acostumbras a poner el foco en las oportunidades y no en los problemas.
Porque aprendes de todo, y vales pa’ un roto y pa’ un descosido.
Porque lo que haces si es desde el alma está vinculado a tu misión y propósito vital
Porque es un maravilloso campo de pruebas para poner en funcionamiento el procesador cuántico que todos llevamos dentro.
Y lo más importante: porque es un camino de evolución y consciencia, con un montón de oportunidades de verte y conocerte, y seguir creciendo.
Y me quedo corto…
Me siento muy agradecido por estos 30 años de experiencias, conocimientos y aprendizajes, por todas las personas que se han cruzado en mi camino y de las cuales he aprendido, me he inspirado, me han ayudado, me han criticado, me han apoyado, con las que me he divertido y gozado, y con las que he llorado en noches oscuras del alma… por mis mentores, y por lo que he podido aportar a otros para una vida mejor y más consciente.
Y mirando hacia el futuro, espero que me queden al menos otros 30, 40 o 50 años de seguir dando guerra, porque cuando uno se vincula desde el alma a lo que emprende, porque cuando lo que haces te flipa y sientes que has venido al mundo a eso, no hay jubilación posible…
Hoy estoy más comprometido que nunca con seguir ahondando en mi genuinidad y coherencia, y así serme de utilidad y ser de utilidad al mundo.
Te mando un gran abrazo y ¡Buen Camino!!
Josepe
PD: y si quieres ver como empecé y cuan canutas las pasé y además echarte unas risas, te paso esta conferencia/show que di hace algún tiempo y que en clave de humor cuento todas mis columpiadas de primero de pichón con mi primera empresa. No te vas a aburrir.
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