Programas de alto impacto para transformar vidas y negocios

Llevo de emprendedor y empresario mucho tiempo. Y desde hace unos años creo en otra forma de hacer negocios, y de generar autoempleo, que además rompe con muchos mitos y con lo establecido generalmente en el mundo de la empresa, pero que mi experiencia me ha demostrado que no solo es posible, sino también
rentable, productivo e ilusionante. Mi filosofía de negocio está basada en los siguientes puntos:

  • Creo en la abundancia, y que hay para todos. Esto me permite ser muy libre para compartir conocimientos, crear sinergias, y no tengo que dedicar tiempo y energías a proteger lo que es mío. Nos han educado en el obsoleto concepto de lo que es economía: “satisfacer una demanda ilimitada con recursos limitados”, que ha provocado la neurosis del miedo y de la necesidad del competir, cuando todo nos indica que el futuro está en el compartir (las tecnologías son las que están siendo la piedra de toque; por ej, la web 2.0). Lo importante es generar valor para la gente, diferenciarse y cubrir una necesidad del mercado. Se trata de crear el maravilloso concepto de “océanos azules” (zonas nuevas donde no hay competencia)
  • Creo en el trabajo bien hecho, adaptándonos a lo que quiere el cliente
  • Creo en la contribución, y en que esta es el fin último de los negocios que creo o puedo llegar a crear. Siempre serán negocios “ecológicos”, entendido este término con respecto al ámbito humano
  • Creo en tener claro el “para qué”, o lo que es lo mismo, el sentido de misión, y también la necesidad imperiosa de que mis valores rectores estén siempre presentes en los negocios que emprenda, de manera que pueda ser yo mismo, sea congruente y consecuente, además de alentar la motivación
  • Creo en la pasión como un motor fundamental de un negocio, y que cada día sea un día lleno de opciones y de crecimiento a todos los niveles
  • Creo en la honestidad y la responsabilidad de cumplir mis compromisos con mis clientes, y dar la cara cuando se deba dar
  • Creo en que las quejas de mis clientes son una gran oportunidad de mejora, así como cualquier feedback recibido
  • Creo que emprender es vivir cómodo en lo incierto, ver el futuro como una aventura de crecimiento y una oportunidad de que aflore todo el potencial que llevamos dentro y la única
    manera de ser libre completamente para crear
  • Creo en la perseverancia con sentido, o lo que es lo mismo, tener continuidad sin la sensación de esfuerzo máximo
  • Por ello, creo en el fluir como un gran exponente de que estoy haciendo lo que debo hacer, a diferencia de la existencia de esfuerzo y sacrificio continuo
  • Creo en los resultados distintos a los esperados, y no en los fracasos o errores, lo que me permite aprender de todo lo que sucede sin la carga emocional de la culpa o el arrepentimiento
  • Creo en las personas hasta que no me demuestren lo contrario, y también que detrás de toda empresa hay una o varias personas.
  • Creo que las empresas han de trabajar para el ser humano, y no al revés. Por ello, el trabajo debe ser un lugar de crecimiento, contribución, y con un para qué, sin entrar en el juego perverso de nuestro sistema de haberlo convertido en el centro de nuestras vidas.
  • Creo en hacer las cosas que se me pasan por la mente, mucho más que en arrepentirme luego de no haberlas hecho
  • Creo en mi, y en que tengo el derecho y el deber de poner a disposición de otros todo lo que llevo dentro para contribuir al bien común
  • Creo que siempre hay oportunidad de crear nuevas opciones, alternativas, y sobre todo, en la pregunta ¿Y por qué no?

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