Pues sí. Mi vida ha cambiado significativamente en los últimos 3 años. Ahora es mucho más sencilla. Algo asombroso para mí, Don “Mister no parar”…
Y no veas la cantidad de ventajas que tiene esto.
Y lo difícil que me es “sencillificar” (un verbo que me he inventado yo, jaja) cualquier cosa.
¿Por qué? Porque llevo la inercia de la polka de años haciendo lo contrario. O sea, complicarme la vida.
¿Te suena familiar lo de complicarte la vida?
Que es lo que sucede cuando nuestra vida la rige la mente, que es una identidad distorsionada o IA que sin consciencia se convierte en algo que nos busca la ruina una y otra vez y nos complica todo en extremo (eso sí, sabe disfrazarlo de maravilla para que la última complicación en la que me he metido parezca que tenga sentido… Lo dicho. Una crack creando storytellings convincentes).
Por eso para hacer más sencilla la vida lo primero es ser muy honesto con uno mismo, practicar con asiduidad el “sincericidio”, y entonces es cuando vemos la realidad y podemos elegir hacer otra cosa.
Y esto cuesta un huevo y medio. Pero merece la pena.
Una vida más sencilla, empezando a dejar atrás el “nunca es suficiente”, el tener que demostrar, el confundir éxito con dependencia, etc, etc…
Mola. Y mucho.
Pero como siempre, uno no sabe lo que es hasta que no lo cata.
De hecho, estas palabras es posible que te estén resonando dentro. De hecho, tal vez te resuenen a verdad con respecto a tu vida hoy. Si es así, te toca mover pieza (aunque no apetezca. El futuro siempre es mejor cuando hay más consciencia).
PD: Si quieres hincarle el diente a esto, o tienes problemas o decisiones que tomar y dudas que hacer, o sencillamente vas en busca de lo extraordinario, aquí te paso este enlace para que veas como se puede trabajar individualmente conmigo:
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