Pues sí. Somos mucho más dependientes de lo que nos creemos. De hecho, dependemos de casi todo (pareja, relaciones, trabajo, cosas cotidianas, hijos, familia, salud, etc.) para decidir si me siento bien o mal.
De hecho, no eres tú quien decide eso. Es tu IAP (inteligencia artificial personal). O sea, una IA que se disfraza de ti y que actúa según un programa donde si pasan ciertas cosas, toca estar bien, y si pasan ciertas otras cosas (esta opción es muuuucho más amplia), me siento mal.
O sea: dependencia de lo que me pase con cosas y factores externos.
O sea: que quien está ahí no soy yo. Es una IA.
¿Y yo dónde ando? Pues donde esté presente mi consciencia. Que es darse cuenta de cuan dependiente soy de todo. En el momento que han consciencia de algo (o sea, ver la realidad como es en verdad) ya empiezo a estar presente (Una IA jamás ve la realidad, solo ve para lo que está programada).
Así que por eso estoy tan inmerso en lo cuántico. Porque lo cuántico es integrar mi parte terrena con mi parte onda (consciencia y conciencia) y dejar de engañarme, y así poder vivir y no sobrevivir.
Y uno sabe que está vivo porque siente plenitud.
Y aquí sigo, pico y pala, para estar un poquito más vivo cada día, y menos muerto.
Creo que merece la pena.
Te mando un abrazo fuerte y ¡Buen Camino!
Josepe
PD: Si quieres que te acompañe en el proceso de estar más vivo, mándame un mail: moc.tcapmiotutitsni@aicragepesoj
¿QUIÉN HA ESCRITO ESTE POST?


