Estoy encantado de estar en el pueblo, en las fiestas, con mi familia y mis amigos. Además, creo que todos teníamos mono de ello…
Y precisamente a raíz del estilo de vida que lleva uno en las fiestas, muchas veces de bastantes excesos, me ha venido la mente un concepto que aprendí de María Lobo, mi mentora, que tiene mucho sentido y que ya lo había oído antes, pero ahora más matizado:
¿Qué herencia le dejo a mi yo futuro con lo que hago hoy? Pero eso me sonaba algo lejano… mi yo futuro…
El matiz para mí (y esto es lo importante) es que ahora la pregunta es: ¿Qué herencia le dejo a mi yo de mañana por la mañana con las decisiones que voy a tomar o he tomado hoy?
Esta pregunta ya cambia el tema, porque entramos en el corto plazo.
Y en el corto plazo no somos precisamente unos estrategas.
Porque nos dejamos llevar por la inercia y por lo habitual y entramos en modo automático (que es inconsciencia) y hacemos cosas creyendo que al día siguiente no va a ocurrir nada nocivo… O pretendemos que sucedan cosas diferentes sin haber hecho nada para ello (en el vídeo te lo cuento un poco más ampliado).
Así que desde la consciencia nos damos mucha más cuenta de que cualquier decisión que tomo hoy por pequeña que sea influye en la herencia que le dejo a mi yo de mañana por la mañana.
Y siendo honestos la mayoría de las veces a nuestro Yo de mañana por la mañana lo dejamos muchas deudas.
Con lo cual en el nuevo día ya empieza la cosa renqueante… (y luego encima nos sorprendemos de cómo nos van las cosas y ponemos la responsabilidad en factores externos o como decimos en el entorno cuántico en referencia externa)
El darnos cuenta no es difícil de hacer, pero sí lo convertimos en difícil porque sí que hay que hacerlo todo el tiempo.
Hay que darse cuenta de todas las decisiones que tomamos.
Y una vocecilla te va a decir: ¿pero cómo es posible que me pueda dar cuenta de todas las decisiones?
Pues poco a poco poniendo foco y compromiso, porque si yo no me doy cuenta de cada decisión que tomo, las que no me dé cuenta serán decisiones inconscientes, o sea decisiones en automático, o sea decisiones distorsionadas, con información errónea y de ahí lo único que puede venir es más distorsión y más disfuncionalidad en lo que me pase mañana.
Así que no es para todo el mundo porque muy poca gente va a estar dispuesta a hacer este trabajo.
Pero a lo mejor tú sí.
Va a depender de lo importante que sea para ti vivir con consciencia o vivir desde la inconsciencia y que no se quede solo en bonitas palabras.
Así que ahí te dejo la pregunta:
¿Cuál es la herencia que vas a dejar hoy a tu yo de mañana por la mañana?
Te mando un gran abrazo y ¡Buen Camino!
Josepe
¿QUIÉN HA ESCRITO ESTE POST?


