Pues acabando estoy el retiro cuántico de invierno en el Corralón, un sitio precioso en las montañas de Gredos donde haremos también el Quantum Challenge de finales de mayo.
Y como siempre, ando revuelto, con un montón de tomas de consciencia, con mucho trabajo que hacer por delante y también como mucha alegría de poder seguir viendo aspectos distorsionados de mi vida para poder convertir una debilidad en una habilidad, y así dar el siguiente salto cuántico.
Desde hace muchos años me he dedicado al empowerment (trabajar con el poder que uno lleva dentro). Pero había mucha distorsión dentro (por inconsciencia y desconocimiento). Mis necesidades personales (mis miedos) han estado muy presentes muchas veces en mi desempeño, muchas más de las que yo creía.
Y ahora estoy llegando a otro tipo de empowerment, mucho más poderoso de lo que nunca había imaginado, y además mucho más real, porque no se trata de tener fe en que uno puede, es que realmente estamos dotados de serie con algo que ni nos imaginamos:
Un procesador cuántico.
El procesador cuántico es potentísimo. Actualmente, se está trabajando en tecnología en ellos como prioridad, y lo cambian todo. Imagina que un ordenador cuántico puede realizar en 200 segundos una operación que uno de los ordenadores más potentes que existen, pero que es lineal (los de siempre) tardaría 10.000 años.
Aquí te paso este artículo por si quieres conocer no el futuro, sino el presente.
(Y piensa que este artículo es de 2019, y que actualmente hay procesadores cuánticos no de 53 qbits, sino de 433 qbits. Por otro lado, vete acostumbrando al término Qbit, que ha venido para quedarse. ¿Te suena el “tengo un disco duro de x megas, o gigas, o terabits”? Pues el Qbit es el “bite” de toda la vida con la Q de Quantum delante)
Pues tú, y yo, venimos con un procesador cuántico de alta gama ¡de serie!
Y con ese procesador cuántico somos capaces de las cosas más increíbles y alucinantes. Básicamente, es un mundo de posibilidades ilimitadas.
Y ahí lo tenemos, pero en general muerto de risa.
¿Por qué no lo usamos, que lo impide si es tan flipante?
Lo impide nuestra “linealidad”. O lo que es lo mismo: actuar desde lo terreno, sin darnos cuenta de que nuestro procesador “lineal” (nuestra lógica, nuestra manera de actuar con los sentidos, etc.) está ahí para traducir las órdenes de nuestro ordenador cuántico a un mundo tangible, nuestro mundo 3 D, nuestro mundo material, terreno.
Pero como no sabemos que tenemos un ordenador cuántico, seguimos operando solo con el lineal. Y el lineal, creado en origen solo para ejecutar órdenes de alguien muy poderoso, pero que están en lo intangible (en la energía= consciencia y conciencia) y poder pasar esas órdenes a lo material, ha cogido el mando (y es como el albañil que asume la construcción de un enorme rascacielos prescindiendo del arquitecto. No está ni mucho menos preparado para ello, así que la catástrofe se adivina…)
¿Cómo se consigue que nuestro ámbito cuántico se manifieste? Parando.
Porque se necesita espacio para que se descarguen las actualizaciones. Y ya sabes: cuando el móvil se está actualizando, no puedes operar con él, hay que esperar.
Y si no esperas, pues sigues actuando con la información de siempre, la que tenías en los archivos, que es info caducada y no se adapta a lo que está sucediendo en este momento, porque cada momento es nuevo.
Así que vivo distorsionado, porque me faltan datos para ver la realidad, y sustituyo la realidad real por una realidad inventada, un metaverso particular que es falso. Y como es falso, me imagino cosas que no existen y choco inevitablemente con lo que hay. Mis engaños me llevan por la calle de la amargura. Mis distorsiones me impiden ver y me generan continuas luchas y conflictos internos (que se proyectan fuera ineludiblemente).
¿Así que cuál es el camino para que mi procesador cuántico se manifieste?
Ver mis distorsiones y limpiarlas. Hacer un trabajo sistemático y cotidiano con ello, que es lo que me permite evolucionar. Convertir mi debilidad en una habilidad. Pero para ello debo querer dejar de engañarme y contarme milongas, de verdad.
Y así limpios mis bioreceptores para obtener la info adecuada, y ser mucho más inteligente y estratega en mi vida.
¿Es fácil de hacer esto? Ni de coña. No queremos ver, nos da mucho miedo, porque llevamos contándonos historias y movidas desde ni me acuerdo, y desmontar el chiringuito nos acojona.
Pero el premio para los pocos que quieren hacerlo es enorme.
Que trabajen al unísono nuestro procesador cuántico y nuestro procesador lineal es el próximo salto evolutivo de la humanidad.
¿Te apuntas?
Te mando un abrazo grande desde Avila y ¡Buen Camino!
P.D.: Si quieres conocer cómo estoy trabajando los procesos 1-1 como mentor, haz clic AQUÍ
Donde también trabajaremos esto en profundidad será en nuestro programa de inmersión en la vida cuántica QUANTUM CHALLENGE, donde impartiremos María Lobo y Yo.
FECHA: de 31 de mayo a 4 de junio.
LUGAR: En Sierra de Gredos, en Ávila.
Si quieres más info, escríbeme directamente a mí a moc.tcapmiotutitsni@aicragepesoj
¿QUIÉN HA ESCRITO ESTE POST?


