Hace unos días estaba pensando por qué no había logrado algunas cosas que me propuse en el pasado... (me imagino que a ti también te ha pasado más de una vez…)
Bueno, el caso es que en básicamente todas me salía la misma razón. Y es por lo que te cuento en el video.
¿Cuántas canastas tiraba entrenando Michael Jordan?
¿Cuántas horas entrena al día Cristiano Ronaldo?
¿Cuántas horas ha tenido que echar Rafa Nadal o Carolina Martín para cambiar un simple movimiento de brazo que llevaban haciendo de siempre?
Pues en el video te doy un dato que posiblemente no sepas.
Y es que luego nos engañamos sistemáticamente a nosotros mismos (nos engaña nuestra mente, más bien) y nos hace creer que va a ser más fácil de lo que es y también que por haberlo hecho unas cuantas veces…. Y no es así ni de coña.
Nos hartamos a decir que si yo voy a…. que si esto, que si lo otro…. Y en el momento que hay que hacer un trabajo cotidiano, día tras día, oscuro y sin glamour pero necesario, se nos van todos nuestros buenos deseos, y hala, a por otro objetivo, a ver si ese sí se me da bien…
No estamos dispuestos ni a hacer lo que hay que hacer ni a pagar el precio que hay que pagar (además de haber determinado lo que quiero desde mi mentalidad distorsionada, con lo que esa meta también lo está).
Por lo que lo único que nos toca hacer sí o sí es empezar a engañarnos menos y meter consciencia, darnos cuenta de ello, sin reproches, juicios ni análisis, sino aportando un sencillo: Mira que curioso, que cosas hago. Y ya.
Esta es mi visión del mundo a día de hoy. La verdad es que creo que no nos damos cuenta del trascendente e imperioso trabajo que debemos hacer ya a nivel consciente para vivir y no sobrevivir.
¿El premio? Una vida con más congruencia, más serenidad, más energía y más resultados sin buscarlos. Me suena a que merece la pena.
Pero hay que ponerse. Todos los días de tu vida, desde que te levantas hasta que te acuestas. Por eso no es para todo el mundo. Porque ni a todo el mundo le resuena esto, ni está dispuesto a hacer lo que supone (es incómodo).
En mi proceso, ¿estoy viviendo incomodidad? Muchísima. ¿Me está resultando difícil? Un montón.
¿Me compensa? Es lo que más me ha compensado en la vida.
Así que ahora toca identificar el primer autoengaño que te llegue a la mente. ¿Cuál es?
Y no hagas nada. Solo obsérvalo y di: ¡Qué curioso!
Espero que todo esto te valga de algo
Un fuerte abrazo y ¡Buen Camino!
Josepe
¿QUIÉN HA ESCRITO ESTE POST?



