¿Te has pillado un buen mosqueo, rebote, enfado, berrinche, alguna vez?
Si eres de este planeta, me veo venir la respuesta…
Yo, por supuesto, también, muchos, de hecho.
¿Crees que se puede pasar un enfado de esos que marcan época en décimas de segundo?
Piénsalo.
No sé cuál es la respuesta que te has dado, pero indistintamente, te pongo un ejemplo:
Vas conduciendo por la autovía, y de repente un coche que va en el carril de al lado a toda velocidad, se incorpora al tuyo delante de ti, tienes que dar un volantazo y casi te estampas contra la mediana. En ese momento empiezas a jurar en arameo, o le pitas, o le insultas, o sencillamente te cuentas cosas nada lindas en tu mente sobre ese sujeto/a.
En definitiva, te alteras mucho porque has estado a punto de tener un accidente gordo por su culpa.
Y de repente ves que salen pañuelos por ambas ventanillas y además percibes a una persona en el asiento de atrás intentando reanimar a otra…
¿Sigues con el mismo enfado?
Pues la mayoría de las veces no, porque ahora has comprendido, y antes… te faltaban datos.
Casi siempre, en mil situaciones, reaccionamos en automático, saltamos, porque es nuestro mecanismo de supervivencia quien coge las riendas. Y con ese bicho, información nueva no tenemos precisamente. Tira de memoria asociativa, archivos pasados e interpreta la situación como no es…
Porque no tiene datos en tiempo real. Esos datos en tiempo real es una info que nos da la conciencia para que se puedan descargar, pero no puede hacerse porque el canal de descarga está ocupado por nuestro bicho, nuestro dino (en mi caso mi Josepu) y sus correspondientes historietas, interpretaciones, dramas, quejas, etc.
Y hasta que ese canal no queda limpio, no veré en realidad lo que está pasando en esa circunstancia.
Por eso, un mantra cuántico cuando algo me pasa y me preguntan es: No sé.
Porque sí sé que las primeras interpretaciones que haga, las hace mi mente distorsionada sobre datos no reales, ya que me los estoy sacando de la chistera.
Y por eso cada vez le doy más importancia a otra frase muy cuántica:
Nada es por lo que parece.
Y para saber realmente que está ocurriendo, lo único que puedo hacer es meter espacio, sin interpretar, para que se descargue la información real y mucho más completa. Y para eso se trata de observarte con curiosidad, sin juicio, en cuanto a como has reaccionado, ¡pero sin interpretaciones!! (esto es lo chungo de hacer. Como siempre, se va consiguiendo con entrenamiento).
Y entonces, cuando se descarga la información actualizada, entiendes.
Así que compensa hacer el esfuerzo, porque forma parte de tu evolución, y de saber mejor cada día quien eres y quien no eres.
Y aquí va la propuesta. La próxima vez que te alteres, solo se trata de que te des cuenta de que estás alterado y que en ese instante te digas…ME FALTAN DATOS.
Un abrazo grande y ¡buen Camino!
Josepe
P.D. Donde trabajaremos todo esto a tope será en “Re-Evolución Interior en el Camino de Santiago”, del 25 al 30 de octubre de este año.
Y este es el enlace para que veas de qué va el programa:
¿QUIÉN HA ESCRITO ESTE POST?




